Septiembre: Mes del Cristo de la Salud de Petare

Durante el mes de septiembre se celebran las festividades del segundo patrono petareño: el Cristo de la Salud. Con motivo de esta manifestación popular, la Fundación José Ángel Lamas ha organizado actividades para el análisis y difusión de las historias detrás de la tradición y de las actividades eclesiásticas que la componen.

cristo de la salud

Las tradiciones religiosas de los pueblos han servido para consolidar su identidad a través de los siglos. Petare, capital del Municipio Sucre, no escapa a esta realidad. Desde 1621, año de su fundación como Pueblo de Doctrina del Dulce Nombre de Jesús de Petare, comienza todo un proceso de intercambio cultural, donde, los primeros sacerdotes franciscanos, iniciaron su proceso evangelizador y con ello, fueron sembrando en el colectivo celebraciones y festividades que se fueron  transmitiendo de generación en generación y que hoy conforman un verdadero acervo religioso en esta comunidad.

Entre esas devociones está la del Cristo de la Salud de Petare, arraigada en la localidad desde el año de 1868, cuando el pueblo dirigido por el maestro Celestino Lira y el Padre Orta, sacan en procesión la imagen del Santo Cristo, recibiendo luego la denominación de “Cristo de la Salud de Petare”.

Crónica del milagro

Un día comenzaron a pasar los primeros muertos en cortejo que la piedad campesina improvisó en torno a los parihueleros (…) en el Hoyo de las Tapia –dice alguien–, se murieron ayer tres peones (…) hoy trajeron un muerto de Las Trincheras –responde aquél y dos más de Guanasna–  (…) Lo mejor es no salir de casa –refieren los vecinos– porque en el campo como que hay peste. Pero la muerte tan solo comienza  su tarea: en la ciudad, algunos dan síntomas de querer enfermar: primero es como un cansancio en los ojos, como un agotamiento y al día siguiente fiebre y dolor de cabeza; luego vértigos y náusea (…) ¿Cuánto durará esto? –Se preguntan– ya lleva cuatro días en cama y la fiebre no baja (En: Francisco Da Antonio, 1968).

Ni los médicos ni la farmacopea; ni las plegarias ni las oraciones logran detener el flagelo. El vómito negro como designan la enfermedad continúa cobrando vidas. Desde que se supo del mal, la villa permanece aislada por las autoridades sanitarias: nadie entra ni sale a menos que sea camino a la iglesia o rumbo al cementerio.

El domingo siguiente la presencia del crucificado recorrió, una a una, las calles de Petare. Hacia lo alto, más allá de su frente augusta, el cielo pareció descorrer la mortaja de sombras poblando de luciérnagas el humilde espinario del Salvador del mundo.

Luego del milagro, el Cristo de la Salud continuó prodigando sus dones: a todo aquel que se acercó a su lumbre con verdadera fe…

Origen de la imagen

Como Cristo de la Salud se le conoce a la imagen de Jesús crucificado desde mediados del siglo XVII. Los españoles trajeron a la América esta devoción y en muchas comarcas, el Cristo presidía los templos, de hecho, la cruz era el símbolo con el que se señalaba el lugar al fundar una iglesia.

El año de 1713, se recibe la visita pastoral de Don Fray Francisco del Rincón, Obispo de Caracas y Venezuela, y entre los objetos inventariados señala: “Una imagen de bulto de Cristo crucificado, grande…” (Rodríguez, 1988: 174). A este respecto, y en una subsecuente visita pastoral (1771-1772), aun se reporta y registra en inventario “…la imagen del Santísimo Cristo en su cruz pintada de verde con su cabellera, tres potencias de plata, su corona ordinaria y su toalla, otra cabellera dos títulos de la cruz y otra pintada de negro” (Ídem: 198).

A pesar de los datos que se poseen, no se tiene certeza de la procedencia exacta de la imagen del Cristo. En relación a esto, algunos sugieren que la misma vino de Estados Unidos y que fue tallada por un italiano; otros señalan que la imagen llegó sin cruz y que la que posee fue elaborada en la hacienda La Guairita, plantación, que desde aquel momento, se conoció como la “Finca del Cristo” (Vargas, 1980)

Una época bien difícil

A mediados del siglo XIX, el país se encuentra en una situación política y social de suma inestabilidad, y es que entre los años de 1859 al 1863 se desarrolló una de las más cruentas luchas de ese siglo: la Guerra Federal. Este largo enfrentamiento entre “Godos y Liberales” ayudó, grandemente, a acentuar la crisis económica y social entonces vivida –heredada de la gesta independentista– y a su vez reforzada por una crisis económica de alcance global sin precedentes.

Aunado a la situación económica, la situación social, en especial la médico-sanitaria, es también un elemento perturbador en el acontecer nacional. Las epidemias de fiebre amarilla (1857-58; 1860; 1864), cólera morbus (1857), vómito negro (1867) y viruela (1868) causan estragos y cuantiosas bajas.

Por otra parte, los datos demográficos de la población de Petare parecen hablar por sí mismos, pues nos indican que para el año de 1855 –según la estadística general de la provincia de Caracas de Juan Larrazábal–, hay 18.582 habitantes, luego de ese año, no se obtendría ningún registro estadístico de población hasta 1873, cuando se realiza el primer censo de población de la República de Venezuela, el cual arroja, para Petare, una población de 14.568 almas: en un lapso no mayor a 18 años la población de Petare se redujo significativamente en más de 4.000 habitantes, todo esto, quizás producto de tantas epidemias y carestías (Pittol, 2002).

Las rogativas al Cristo de la Salud

La primera rogativa documentada fue para detener y mitigar la peste del vómito negro o fiebre amarilla que aquí asoló en el año de 1868, allí, luego de sacarlo en procesión, el pueblo comenzó a sanar… al tercer día el Padre Orta estaba celebrando la primera misa para agradecerle. Desde ese año los habitantes de Petare piden con fe ante las penurias y necesidades.

Los petareños estiman que la segunda rogativa se realizó en 1929, cuando toda la localidad estaba afectada por una gran sequía que amenazaba con destruir haciendas y cementeras, por lo cual deciden sacar al Cristo en procesión. Relata Lorenzo Vargas (1980) que “…sin haber llegado la imagen sagrada a la entrada del Templo según afirmo el señor Oscar Poleo. Empezó a llover y todo el pueblo rezó de alborozo”.

Años más tarde, en 1957, la peste conocida como “Asiática” atacaba fuertemente a la población y nuevamente el Cristo tendió sus brazos en señal de misericordia disipando el peligro que esta traía. Diez años más tarde el terremoto del 29 de julio de 1967 causaría estragos en la población. Los petareños ruegan al Jesús Crucificado por todas las penurias acaecidas, el Cristo fue sacado en procesión: el poblado no sufrió grandes daños aunque sí los poblados vecinos. El ruego será Santo Cristo de la Salud oye nuestros ruegos…

 

Las fiestas del Cristo de la Salud

Desde mediados del siglo XIX, los petareños rinden culto de una manera emotiva y especial a Jesús Crucificado, dando gracias en Septiembre, pues según la tradición, es el mes en que ocurrió el primer milagro. A decir de los petareños, en varias ocasiones el Cristo ha salido en rogativa y la plegaria ha sido escuchada, sin embargo en la prensa del siglo XIX se recogen más impresiones sobre la devoción y fervor de los petareños hacia el Cristo.

En el año de 1873 “La Tribuna” nos relata: “…los habitantes de la ciudad de Petare consagra el día 7 de septiembre próximo a Jesús Crucificado, en acción de gracias por haberle libertado de los horrores de la epidemia conocida con el nombre de fiebre amarilla que le afligió en el año de 1868”. En 1898, el semanario “La Causa Liberal” señala: “…solemnes serán los actos con que esta católica población rendirá tributo de veneración y amor a Divino Crucificado en los días 3 y 4 del venidero mes” (En: Méndez, 2012: 31 y 81).

Una réplica para Naiguatá

La Sra. Carmela García (1857-1941) fue quien creara, como pago de una promesa, una réplica del Cristo de la Salud posteriormente obsequiada a la Iglesia de Pueblo Arriba, templo ubicado en la vecindad de Naiguatá (estado Vargas).

Aunque de padres petareños, Carmela nació en Maiquetía, lugar donde vivió corto tiempo antes de mudarse definitivamente a Petare. Aquí creció compartiendo las tradiciones y costumbres de esta localidad. Se desarrolló como escultora y tallista, y a su vez se dedicó a la catequesis y a la docencia dando clases en la escuela Sagrada Familia del sector Baloa.

Se le conocen, entre otros trabajos, dos tallas que tienen que ver con la devoción de este pueblo: una réplica del Dulce Nombre de Jesús –la cual estuvo muchos años a la entrada del templo– y la otra el Cristo de la Salud de Petare, talla que realizó cuando contaba con ochenta años (1937) y que a decir de la Sra. Amelia Rodríguez la esculpió en la casa –ubicada en la calle Guanche– de la Sra. Emperatriz.

El Cristo de la Salud de Petare en la Obra de Tito Salas

Para el año de 1936 se instala en el templo Dulce Nombre de Jesús de Petare la obra “El Nacimiento del Divino Jesús” ofrecida por el reconocido artista plástico Tito Salas como pago de una promesa al niño Jesús por la salud de sus hijas. Británico Antonio Salas Díaz (Tito Salas) vivió en Petare a lo largo de cuatro décadas en su casa de “El Toboso”, allí desarrolló su genio, arte y amistad con ilustres petareños. A propósito de esto, el Sr. Lorenzo Vargas (1980: 178) nos refiere lo siguiente:

Tito Salas se ve de nuevo ante una situación angustiosa, La hija menor del pintor cayo repentinamente enferma, teniendo que sufrir una operación de la que se recuperó tras una convalecencia lenta y accidentada, esto naturalmente causa preocupación en toda la familia. Tal situación se presenta promediando el año de 1956. El artista ruega ante el Santo Cristo de la Salud por la recuperación de la niña. A su vez promete realizar un cuadro narrativo de sus milagros

En 1958, la promesa se cumple al entregar al templo el cuadro “El milagro del Cristo”. En esta icónica obra, el artista plasma a los enfermos y al pueblo, siendo quizás, lo más significativo de la misma, que entre estos muchos rostros se encuentran  reflejados insignes petareños: el Padre Alfonzo Rivas y su amigo, el maestro Jermán Lira. Así mismo, a las puertas de la capilla del Calvario, está su esposa con la cabeza “tocada” a la manera andaluza y el rostro mirando hacia el Cristo. También está presente su hija –luciendo una mantilla y traje amarillo– que estuviera enferma (Ídem: 179).

Devoción y milagros

Desde 1868, año del primer milagro, son muchos los devotos que han rendido y siguen rindiendo culto en el mes de septiembre a esta devoción. De generación en generación –y casi de forma hereditaria– se ha encomendado esta celebración a los petareños. El primero en hacerse cargo fue el músico Celestino Lira, quien fue testigo de esta rogativa. Él custodió las potencias de plata, su toalla y otros objetos hasta su muerte; legándole esta tarea a su hijo Jermán Ubaldo Lira quien también se desempeñaba como maestro de capilla. Cuando este último se sintió muy enfermo entregó esta responsabilidad a la familia Avellaneda. Desde hace medio siglo el Doctor José Armando Avellaneda cumple con tan loable tarea.

Hay dos grupos, que en la actualidad, honran al Cristo de la Salud: uno se dedica a custodiar y promover la devoción; el otro a la caridad tal como lo hace la Sra. Alejandrina de González (La Nena), quien con otros 15 miembros vienen realizando una labor humanitaria, semana a semana, en el hospital Pérez de León y en el Materno Infantil de Petare, donde llevan insumos para la asistencia médica  a aquellos que más lo necesitan, así como la comunión y extremaunción a los que la requieran.

Los petareños, aun cuando no pertenezcan a ninguna organización religiosa o social, son en su mayoría fieles devotos del Cristo. Así cada año el Cristo iluminado recorre las calles del pueblo para recordarnos cuan frágil es la condición humana y que él está para oír y atender nuestros ruegos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s